tu prima la cati

vericuetos variados

miércoles, diciembre 13, 2006

Los enemigos de nuestra vida


Todo ser experimentado que se precie cuenta con varios enemigos en su vida que en algún momento le han amargado o motivado. Porque los enemigos también motivan. Os lo dice una prima que nunca ha sabido tener enemigos. Y en esta etapa mía de renovación existencial no sé qué pasa que me los encuentro por doquier. La Gemi me dijo el otro día que eso son pruebas que la vida te pone. No sé, pero entonces la vida a veces es una cachonda.
Toda mi vida me he esforzado de manera sobrehumana por caer bien a tooodo el mundo. A la vecina, al panadero, al chino de enfrente cuyos ojillos parecen siempre sonrientes...incluso a aquellas personas que ya, desde elprimer momento sabes que tiene todas las papeletas para convertirse en uno de los enemigos de tu vida.
PORQUE LO SABES. Siempre lo sabes, pero te haces el sueco. Y te dices "no, si en el fondo es buena persona...". Pero como dice mi amiga Anuski "estoy cansada de todas esas personas que dicen que en el fondo son buenas personas....¡pues que lo demuestren, coño!".
Recuerdo una vez cuando era una panoli adolescente que una enemiga chunga me montó un pollo tremendo delante de todos mis amigos y de mi mancebo de ese momento. O sea, que si ya me importa (demasiado) lo que la gente opina de mí, imaginaos la cara que se me quedó cuando me puso cual hoja de perejil delante de toda la gente que me importaba. Me tiré no sé cuantos días llorando con hipidos y todo. El Angelote, mi enamorado de ese momento, no dejaba de decirme que hay que saber tener enemigos. Pues amigos, esto fue a los 15. He necesitado 15 años más para darme cuenta de que estaba en lo cierto.

Yo he tenido tres enemigos importantes que me han jodido profusamente la existencia. O sea, con ganas: La Bicha, El Chulo y La Chula.
LA BICHA

La primera gran enemiga de mi vida. La persona que se curró que yo dejara a ser la pardilla pandillera del cole. Yo, que era inocente y pura. En finsss...
Una Bicha que en la más tierna infancia-adolescencia ya se las sabía todas. Ayudada por Mamá Bicha, que urdía con ella las estrategias. Hasta hablaban en un código secreto, similar al lenguaje de los sordomudos, para comunicarse entre ellas sin que nadie se enterase de sus argucias.
Quién lo diría. Rubia y angelical. Simpática a raudales. Retorcida donde las haya, con una personalidad camaleónica que sabía convertirse en un ser auténticamente encantador cuando la ocasión, o la persona, lo requería. Y en un ser diabólico, frío como el hielo, cuando se trataba de su rival. O sea, yo.
Tuve la mala suerte de topar con una tipa así en mi primer trabajo. Y no sólo eso, sino de ser su rival, codo con codo. Doos años con La Bicha in person. Viendo sus ojillos calculadores todos los putos días.
Yo, que no tenía ni pajorera idea de la vida, y todavía no sabía de la existencia del verbo competir, alucinaba con las tretas de La Bicha en su singular empeño de quitarme de enmedio del curro. La verdad es que, pensándolo bien, mucha energía debía de derrochar en putearme, más que en el curro en sí. No sé, debe ser la juventud, que te da fuerza para todo.
Por poner un ejemplo, me escondía las cosas, y luego las sacaba ella para ponerse medallitas. El trabajo que tenía que hacer yo, lo hacía ella. Y yo luego me encontraba con el pastel. Me copiaba las ideas. Me amenazaba. Difundía rumores infundados sobre mí. Hasta hacía magia. Es decir, conjuraba hechizos. Y me amenazaba con echarme un mal de ojo. Vamos, todo un acoso y derribo, señores. Lo mejor fue, cuando mis padres, siendo yo menor de edad, se quejaron a su madre (ella también era menor), y ésta les contestó "si su hija se deja...".
Pues pudo conmigo, sí. Al final, tuve que dejar YO el curro por no aguantarla más. Un curro en el que ganaba una verdadera pasta.
Nos dedicamos a lo mismo y todos estos años he estado rezando para no encontrármela.
Pues hace una semana coincidimos en una entrevista de trabajo. Yo me puse nerviosísima, y mi primer impulso fue marcharme. Pero luego pensé en la Gemi y en sus "pruebas que te pone la vida", y me dije que tenía que afrontar el momento.
Total, que me senté frente a frente a La Bicha durante una hora de espera. Cara a cara.
Opté por la indiferencia. Leí, hablé por teléfono. Todo como si no la hubiera visto en mi vida. Ni fío ni calor. Al cabo de un rato, ya no me afectaba la situación. Cuando me tocó entrar, ella salía, y me salió la entrevista como nunca. Fue el ansia de superación a La Bicha.
Me alegré, porque estaba gorda y fea. Ella me miraba de soslayo, apreciando sin duda, mi recién esbéltica figura, ja.
Ahora sé que si me la vuelvo a encontrar, cosa muy probable porque arrieritos somos y en el camino nos encontraremos, me la sudará por completo. Y hasta me saldrá mejor lo que tenga que hacer. Gracias, Bicha.

EL CHULO

Toda tía ha tenido un chulo en su vida. O por lo menos, uno que te ha intentado chulear. A mi Chulo no le faltó empeño. Y por casi lo consigue.
Conocía a El Chulo de toda la vida. Como amigo era un tipo genial: independiente, guapo y liberal. El terror de las nenas. Tardé dos años en conseguir que fuera mi pareja. Era un soltero de oro de esos inaccesibles, que no quiere compromisos. Pero cayó, primos. Aunque vistas las consecuencias, no sé que hubiese sido mejor.
Bueno, pues fue empezar a salir y la persona divertida, genial e independiente se transformó en un ser extremadamente dependiente, inseguro y lloroso que reclamaba mi atención a todas horas. Y no sólo eso, sino que lo hacía de una forma posesiva insoportable.
Primero fueron las llamadas. Me llamaba una media de seis veces al día. Me preguntaba qué había hecho, con quién había estado..Al principio, yo estaba encantada. Ni me lo creía. Que ese tío tan increíble se hubiera fijado en mí, y menos que estuviese taaaan colado. La emoción me embriagaba, "ay, Cati, eres la más grande", me decía.
Pero poco a poco se volvió un cansino. Me empecé a agobiar mazo. El empacho fue tan grande que lo vomité todo de una tajá. "Se nos rompío el amor de tanto usarlo", como decía la Jurado.
Asi que le dí boleto a los dos meses. Ni yo me creía que estuviera tan cansada de él. Con lo que me había costado, que me lo curré dos años a conciencia.
El Chulo, gran maestro del chantaje emocional donde los haya, me convenció a base de patéticos números llorosos y rodillescos de que le diera una nueva oportunidad. Y yo, que ya he dicho que soy panoli por naturaleza, me sentí taaan culpable de que El Chulo se hubiera enamorado de mí de una forma taan desesperada, que se la dí, cómo no. En qué mala hora.
El Chulo empezó a crecerse en su propio chuleo y empezó a prohibirme ponerme faldas, escotes, pintarme, ir con mis amigas, fumar, etc. Claro, que yo ni puto caso. Pero eso era peor. Se ponía como un basilisco y amenazaba con suicidarse. Se ponía el jersey al cuello y empezaba a hacer como que se ahorcaba.
Otra de las veces, simuló tirarse por un precipicio, que en realidad era un terraplén de mierda. Yo a todo esto, lloraba, gritaba "Chulo, no te mates", y me lo creía todo. Y me sentía fatal porque estuviera taaan locamente enamorado. No sabía cómo quitármelo de encima. Pero tenía pavor a que cumpliera sus amenazas, y me sentía enormemente culpable.
Una vez, incluso, llegó a perseguirme a escondidas una noche que me fui de cañas con los de la Uni.
De repente, le vi entrar por la puerta del garito con los ojos desorbitados. Sus narices echaban humo cual dragón de Komodo. Me agarró de un brazo. Mis recién estrenados compañeros de la Uni no sabían a qué venía todo aquello. "Es el de la americana, no? Ese que te mira", me gritaba enloquecido. Y yo no sabía dónde meterme.
Luego vinieron los insultos. Y las amenazas. Ahí corté todo tipo de relación con él. Lo peor fue que teníamos ya pagado un viaje de esquí, uno de esos organizado con más gente al que iban unas amigas mías y decidí ir. Se dedicó a putearme todo el viaje y a darme celos a base de arrumacos con una rubia gilipollas perdida. Luego, intentó volver conmigo asegurándome que entre él y la rubia no había pasado nada, cuando todo el pueblo sabía que la rubia gilipollas perdida le había mandado a hacer gárgaras harta de escuchar una y otra vez, y a todo volúmen, las mismas canciones de Bunbury en su Seat Ibiza. "Si no te gusta, te bajas". Y la rubia se bajó. O por lo menos, eso cuentan.
Después, de que le negara hasta el saludo, de la aversión que le cogí, pasaron los años y El Chulo seguía obsesionado conmigo. Hemos coincidido en fiestas bastantes años después, de esto, y no para de mirarme con ojos desorbitados de deseo. Vigilándome todos los pasos. Aunque siempre llevara una rubia gilipollas perdida (distinta cada vez) colgada del brazo.
Este verano volvimos a coincidir. Decidí que tenía también que enfrentarme a mi miedo. A mi enemigo. Y le hablé normal. Le pregunté por su vida y sus cosas. Vi ante mí a un ser asustado, desencantado, hastiado, frío y lejano. Como si nunca le hubiese conocido. A millones de kilómetros. Y le he perdido el miedo. Luego me enteré de que tiene una denuncia de malos tratos de una de esas rubias gilipollas perdidas que colgaban de su brazo.

LA CHUNGA

La Chunga todavía está reciente. Era la gurú de La Secta. La Secta donde he estado un año sin darme cuenta de dónde me había metido. La Chunga dice misa y todos repican campanas. Capacidad de liderazgo no le falta a La Chunga.
La Chunga se rodea de panolis como la Cati para manejarlos a su antojo. Peleles sin criterio propio que toman las ideas de La Chunga y las hacen suyas. Copian su manera de hablar, de sentir y de pensar. Hasta de follar.
Y La Cati es panoli, pero no tonta. La Secta la captó hasta cierto punto. Pero siempre olisqueó algo raro en el ambiente. No he conocido a nadie tan pirado como La Chunga y su séquito. Porque si alguno de su séquito estuvo cuerdo alguna vez, ya ni se acuerda. A La Chunga le molan las tías y se lo hace con quién quiere de La Secta. Todas heterosexuales, o eso dicen. Hasta que a La Chunga se le mete entre ceja y ceja fulanita o menganita. Entonces, adiós heterosexualidad. Porque posee un poder de fascinación como jamás yo haya conocido en otra persona. Desde luego, se lo monta bien La Chunga. Y además mezcla. O sea, siendo novia oficial de una de ellas, se lo monta con otra. Y las que lo saben guardan silencio, aun siendo "amiga" de las otras. Todo un harén tiene La Chunga.
La Chunga estafó a la Cati. No sólo personalmente, sino materialmente. Y la Cati estalló y le plantó cara a La Chunga. Craso error. A La Chunga no hay quién la tosa. Y el harén entero salió en su defensa, a pesar de que a ellas también las estafa, personal y materialmente, como a mí.
Debe ser el Síndrome de Estocolmo ese que hablan. Incluso conozco casos de miembros del harén que han renegado de La Chunga, como yo, y luego han vuelto a su redil. Y a su cama.
Hace poco, en un garito donde celebraba mi cumpleaños, tuve la (mala o buena?) suerte de encontrarme con algunas geishas de su particular harén. Orgullosas de pertenecer al séquito personal de La Chunga. Porque además, existe un cierto orgullo entre ellas de saberse "las elegidas" de La Chunga. También había nuevas adeptas que cuchicheaban y me miraban de arriba a abajo.
"Ya verás cuando se entere mañana", acerté a oír. ¿Se entere de qué? ¿De que La Cati estaba en un garito soplando las velas?.
Esta vez, estaba muy reciente y me escondí. Pero sé que se trató de una de esas pruebas vitales que dice La Gemi, y también sé que la próxima vez que me las encuentre me pasearé triunfante delante de sus narices. Porque creo en el karma y en la justicia cósmica. Aunque no soy una persona vengativa. Y sé que no tengo que hacer nada para que los astros se confabulen a favor del bien.
Ahora contadme sobre vuestros enemigos y qué han aportado a vuestras vidas, primitos.

8 Comments:

Anonymous h.golightly said...

querida cati, como decía una filósofa importante d cuyo apellido no logro acordarme, hablen bien o hablen mal d uno mismo, lo importante es q cuchicheen,,,,

para regocijo¿? mío, creo no haber tenido nunca enemigos acérrimos hacia mi persona,,,, toda una suerte, o una desgracia, según se contemple,,,

aunque ahora q me pongo a rebuscar entre los entresijos d mi frágil memoria, creo recordar una enemiga q me odiaba x encima d todas las cosas,,,,, una suripanta d medio pelo, para desgracia vecina mía,,,, la disgustaba mi presencia x el mero hecho d q yo era más delgada y con más clase q ella q resultaba una especie d inmensa bola d manteca acomplejada x su físico y persona y con un gusto x la vestimenta atroz, en plan freddy mercury trasvestido en i want 2 break free,,, para q me entendais mejor, si hubiese sido betty la fea, no hubiera tenido final impactante,,,,

creo q si miguel angel y el gran leonardo da vinci no se hubieran odiado a muerte,,, q habría sido d la capilla sixtina??? y es q ese odio q se recibe gratuitamente x parte d tus antagónicos más queri2 hace q t esfuerces x conseguir más y mejor tus metas más inalcanzables,,,,, ya sea en forma d cuadro o casting televisivo, o incluso pollo al chilindrón,,,

afortunadamente, hoy en día tan sólo t queda o recuerdas a tu particular trío calavera como mera anécdota, y en breve pasarán a formar parte d tu disco duro,,,, x los siglos d los siglos,,, amen.

bebe water my friend,,,,

martes, diciembre 19, 2006 12:09:00 p. m.  
Anonymous TGSM said...

Todavía no he leído enteramente este post porque me tengo que ir, pero sí me parece qu tienes una verborrea muy interesante, me he reído con tus anécdotas y me he identificado con alguna que otra, aunque yo soy especímen masculino. Y sí, realmente, os encantan los cabrones, que se le va a hacer.

Lo de la caída de ojos es brutal, su efecto quiero decir, que bien manejais ese recurso. Algún día publicaré en un blog mi Teoría General Sobre La Mujer, sois fascinantes a la vez que odiosas. Y no lo digo para ofender, en verdad que no, pero si alguien quiere desentrañar los secretos del universo que desentrañe antes los secretos de la mujer, ahora me voy a poner el ipod y le daré vueltas a mi Teoría. Lo primero que tengo que hacer es ordenar los capítulos.


PD: Que haya buenos reyes, y tal. También soy ciclotímico, me dí cuenta hace tiempo y lo llevo bien, no pienso cambiar ni me apetece hacerlo, tampoco podría.

jueves, enero 04, 2007 8:56:00 p. m.  
Blogger tu prima la cati said...

Bienvenido, primo TGSM!!! Ya estoy deseosa de conocer la Teoría General de la Mujer. Seguro que supone toda una revelación, incluso para mí.
Porque yo lo de ser mujer lo llevo mal.
Nunca he conseguido una caída de ojos efectista, soy demasiado natural, como diría mi madre.
Lo de ser ciclotímica lo llevo peor.
Aunque no niego que, bien mirado, puede tener incluso gracia.
Primos, he tenido unos reyes estupendossss
Eso será porque he sido buena.

martes, enero 09, 2007 12:56:00 a. m.  
Anonymous steppenkatzen said...

Yo tengo, creo, el dudoso privilegio de no conocer enemigos, al menos por mi parte, aunque como cualquiera que crea conocerme, soy consciente de que mi enemigo soy yo mismo. En fin; la SECTA, muuuuuy chunga. Yo tuve la "suerte" de cambiarla por el OPUS a tiempo. Quién sabe qué hubiera podido pasar con ell@s.

Por otra parte, creo que me voy a subir al barco de los cabrones. El ser sensible, llorar delante de una mujer, entenderla y respetarla hace que no me soporten ni siquiera dos semanas. Aunque lo curioso es que el cabrón nace, no se hace.

Muchos besos, Cati. Eres la puta jefa.

martes, enero 09, 2007 9:04:00 p. m.  
Anonymous h.golightly said...

juasjuasjuas, q bueno!!! no lo había pillado,,,, steppenkatzen!!! do u fancy h.hesse?? verstehet du mir??

jueves, enero 11, 2007 7:51:00 p. m.  
Anonymous steppenkatzen said...

JA! Ich verstehe dir, mein Schatz.Ich kann eine Stunde lang auf dem Kopf stehen und Goethes faust auswendig aufsagen. Mann kann mich dabei sogar an den Fußsohlen kitzeln. Das ist meine beste Nummer!

jueves, enero 11, 2007 10:26:00 p. m.  
Blogger tu prima la cati said...

bUENOOO....aquí hay feeling germánico...cómo se diría en alemán?? Feelingen?

jueves, enero 11, 2007 11:58:00 p. m.  
Blogger tu prima la cati said...

Bienvenido, primo Steppenkatzen.
Ni puta idea de lo que significa, ya me lo dirás.
Hiciste bien en cambiarte al Opus.
Por lo menos sabe uno dónde se mete.
Porque los de La Secta iban de buen-rollistas total.
No te subas al barco de los cabrones jamás.
Pero es verdad eso que pones en tu blog de que te transformas en Iceman. Porque esa vena romántica de la que tanto hablas e intuyo te la guardas muy pero que muy bien.
Tanto que confundes, y supongo, que desconciertas.
No te bloquees y no tengas miedo de demostrar todo lo que sientes, porque el mundo se va a quedar sin saberlo. No nos hagas eso!
En cuanto a lo de actor, sabes que uno puede moverse mucho más. Aunque ya sé que es complicado. Hazte un video book y muévete, no sólo por una agencia, sino por mil!
Últimamente has conseguido muchas cosas. Y ya sabemos que este oficio es poco a poco, y que nunca se deja de buscar curro, porque no hay nada estable.
Cuando uno llega a los 30, se plantea todo eso, pero yo creo que estás en el camino. Un beso para tí, y escribiré en tu blog en breve, que ando muy liada!

viernes, enero 12, 2007 1:13:00 a. m.  

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